En septiembre de 2016, el lanzamiento de Reliance Jio en India produjo filas matutinas por tarjetas SIM. En Karol Bagh, Delhi occidental, había clientes desde las 5; en otras ciudades se advertían varios días de espera por el cupo diario limitado. Un encargado pidió volver a las 6 con la tarjeta Aadhaar. La expectativa por el nuevo servicio, los documentos de identidad y la capacidad reducida crearon la cola. No se buscaba solo comprar una SIM, sino asegurar el turno de cita, verificación y activación. La fecha heredada de 2017 se corrigió al hecho documentado de 2016.