En julio de 1990, Mongolia celebró sus primeras elecciones libres y multipartidistas. La participación rondó el 92 %, y observadores extranjeros registraron filas en los centros de votación. La elección formó parte de la transición que puso fin a sesenta y nueve años de dominio absoluto del Partido Revolucionario del Pueblo Mongol.
Estas filas se distinguen porque elegir entre partidos y poner en práctica por primera vez un sistema multipartidista ocurrían a la vez. Los votantes, incluidos pastores nómadas que recorrieron largas distancias, aprendían el nuevo procedimiento electoral mientras lo utilizaban.
